jueves, 3 de abril de 2008
La conducta sexual
Ah, el sexo. Freud, y muchos otros, sintieron que el sexo era el motivador más importante en la vida humana. Es interesante que muramos sin comida en pocas semanas, sin agua en unos pocos días, y sin aire en unos pocos minutos. No morimos si no practicamos sexo. E incluso, en un esquema biológico de cosas, es la reproducción, no la supervivencia individual, lo que importa. Los animales, incluyendo a nosotros los humanos, están provistos con poderosos instintos que les urgen a practicar sexo, a veces a costa de sus propias vidas.
La ciencia del sexo solo tiene cerca de un siglo. El primer personaje importante es Richard von Krafft-Ebing, quien estudio las “desviaciones” sexuales a finales del siglo XIX. Popularizó el término homosexualidad, y luchó por descriminalizarlo. En la parte negativa, él pensaba que las mujeres que tenía un fuerte apetito sexual eran un poco anormales.
Otro personaje temprano es Henry Havelock Ellis, quien buscó en los aspectos sociales de la sexualidad entre finales del siglo XIX y principios del XX. Es un héroe tanto para la comunidad homosexual como para el movimiento feminista. Él insistió en que la homosexualidad era innata e irreversible, un concepto que alguna gente aun parece no aceptar. Y él tuvo la la audacia de sugerir que las mujeres tienen similares necesidades sexuales y deseos que los hombres.
A principios de los años 30, un entomólogo de Harvard llamado Alfred Kinsey comenzó a recopilar datos sistemáticamente sobre las prácticas sexuales. El encontró, por ejemplo, que el 90 % de los hombres que entrevistó se masturbaba, que el 85 % tuvo relaciones pre-maritales, y que el 60 % había practicado sexo oral. Esto por supuesto chocó al conservador público americano, el cual había estado en una dura negación respeto a este tipo de cosas.
Sus estadísticas sobre la homosexualidad fueron incluso más chocantes: encontró que el 37 % de los hombres había tenido al menos una interacción homosexual con resultado de orgasmo, que el 10 % de los hombres habían sido exclusivamente homosexuales durante los últimos tres años, y que el 4 % de los hombre habían sido exclusivamente homosexuales toda su vida. La dirección general de estas estadísticas ha sido apoyada una y otra vez desde entonces.
El Ciclo de Respuesta Sexual
Fue el famoso equipo formado por Virginia Masters y William Johnson quienes, en los años 60 y 70, nos dieron detalles sobre la mecánica del sexo. Observaron y midieron muchos miles de voluntarios y prostitutas manteniendo relaciones sexuales y masturbándose. Entre los resultados de su trabajo se encuentra el famoso “ciclo de respuesta sexual”:
La excitación implica la contracción de los músculos de la pelvis, la erección del pene, y la lubricación de la vagina. También se produce, por supuesto, una lubricación menos obvia del pene y la erección del clítoris.
La fase de meseta es menos obvia (muchos investigadores solo la consideran una parte de la excitación). En las mujeres, el tercio exterior de la vagina empieza a cerrarse un 30 %, lo cual parece ser la forma n que la naturaleza se asegura de que el pene (y su producto) se queda donde está el mayor tiempo posible.
El orgasmo es mucho más obvio. Es realmente solo una cuestión de contracciones reflexivas repetidas de una variedad de músculos. En los hombres, incluye la eyaculación. Las mujeres tardan una media de 15 minutos en llegar al orgasmo, lo cual significa que los hombres llegan antes a no ser que presten especial atención a sus parejas en los juegos preliminares.
La resolución es simplemente una cuestión de volver a la normalidad. Hay también algo llamado periodo refractario, el cual es el tiempo que pasa hasta que una persona está preparada para otro asalto sexual. En los hombres jóvenes, puede ser cuestión de minutos. En la mayoría de los hombres, se trata de horas, incluso días. Se ha argumentado que las mujeres no tienen un periodo refractario, pero esto es un mito. Por otra parte, parece que algunas mujeres pueden tener varios orgasmos sucesivos, llamados orgasmos múltiples. De cualquier forma, la mayoría de las mujeres encuentran que las relaciones sexuales continuadas después de un orgasmo se vuelven incomodas.
Solía existir la idea de que había dos tipos de orgasmos que las mujeres podían alcanzar – clitorial o vaginal. Los orgasmos clitoriales se logran por el contacto con el clítoris. Los orgasmos vaginales, logrados por una relación sexual completa, fueron considerados mejores, más “maduros”. Sin embargo, desde Masters y Johnson, la mayoría de los sexólogos creen que todos los orgasmos son esencialmente clitoriales. Se debe hacer notar que, aunque el clítoris es el “epicentro” del orgasmo, casi todo el suelo pélvico, incluida la vagina, es bastante sensible a la estimulación.
Otra fuente rica de mitos es el tamaño del pene. Varios estudios han sugerido que el rango normal se encuentra entre 13 y 15 centímetros cuando el pene está erecto. El pene más largo verificado médicamente tenía 34 centímetros y medio. Pero los seres humanos no pueden compararse (por decirlo así) con el elefante africano, quien puede ostentar una erección de 150-180 centímetros, o las ballenas, con erecciones de 275 – 305 centímetros y 30 centímetros de diámetro. Si los lectores varones se están sintiendo un poco inferiores, no se desesperen: el pene humano más pequeño en registros médicos es menor de 25 milímetros, totalmente erecto. Al menos no eres él.
La ciencia del sexo solo tiene cerca de un siglo. El primer personaje importante es Richard von Krafft-Ebing, quien estudio las “desviaciones” sexuales a finales del siglo XIX. Popularizó el término homosexualidad, y luchó por descriminalizarlo. En la parte negativa, él pensaba que las mujeres que tenía un fuerte apetito sexual eran un poco anormales.
Otro personaje temprano es Henry Havelock Ellis, quien buscó en los aspectos sociales de la sexualidad entre finales del siglo XIX y principios del XX. Es un héroe tanto para la comunidad homosexual como para el movimiento feminista. Él insistió en que la homosexualidad era innata e irreversible, un concepto que alguna gente aun parece no aceptar. Y él tuvo la la audacia de sugerir que las mujeres tienen similares necesidades sexuales y deseos que los hombres.
A principios de los años 30, un entomólogo de Harvard llamado Alfred Kinsey comenzó a recopilar datos sistemáticamente sobre las prácticas sexuales. El encontró, por ejemplo, que el 90 % de los hombres que entrevistó se masturbaba, que el 85 % tuvo relaciones pre-maritales, y que el 60 % había practicado sexo oral. Esto por supuesto chocó al conservador público americano, el cual había estado en una dura negación respeto a este tipo de cosas.
Sus estadísticas sobre la homosexualidad fueron incluso más chocantes: encontró que el 37 % de los hombres había tenido al menos una interacción homosexual con resultado de orgasmo, que el 10 % de los hombres habían sido exclusivamente homosexuales durante los últimos tres años, y que el 4 % de los hombre habían sido exclusivamente homosexuales toda su vida. La dirección general de estas estadísticas ha sido apoyada una y otra vez desde entonces.
El Ciclo de Respuesta Sexual
Fue el famoso equipo formado por Virginia Masters y William Johnson quienes, en los años 60 y 70, nos dieron detalles sobre la mecánica del sexo. Observaron y midieron muchos miles de voluntarios y prostitutas manteniendo relaciones sexuales y masturbándose. Entre los resultados de su trabajo se encuentra el famoso “ciclo de respuesta sexual”:
La excitación implica la contracción de los músculos de la pelvis, la erección del pene, y la lubricación de la vagina. También se produce, por supuesto, una lubricación menos obvia del pene y la erección del clítoris.
La fase de meseta es menos obvia (muchos investigadores solo la consideran una parte de la excitación). En las mujeres, el tercio exterior de la vagina empieza a cerrarse un 30 %, lo cual parece ser la forma n que la naturaleza se asegura de que el pene (y su producto) se queda donde está el mayor tiempo posible.
El orgasmo es mucho más obvio. Es realmente solo una cuestión de contracciones reflexivas repetidas de una variedad de músculos. En los hombres, incluye la eyaculación. Las mujeres tardan una media de 15 minutos en llegar al orgasmo, lo cual significa que los hombres llegan antes a no ser que presten especial atención a sus parejas en los juegos preliminares.
La resolución es simplemente una cuestión de volver a la normalidad. Hay también algo llamado periodo refractario, el cual es el tiempo que pasa hasta que una persona está preparada para otro asalto sexual. En los hombres jóvenes, puede ser cuestión de minutos. En la mayoría de los hombres, se trata de horas, incluso días. Se ha argumentado que las mujeres no tienen un periodo refractario, pero esto es un mito. Por otra parte, parece que algunas mujeres pueden tener varios orgasmos sucesivos, llamados orgasmos múltiples. De cualquier forma, la mayoría de las mujeres encuentran que las relaciones sexuales continuadas después de un orgasmo se vuelven incomodas.
Solía existir la idea de que había dos tipos de orgasmos que las mujeres podían alcanzar – clitorial o vaginal. Los orgasmos clitoriales se logran por el contacto con el clítoris. Los orgasmos vaginales, logrados por una relación sexual completa, fueron considerados mejores, más “maduros”. Sin embargo, desde Masters y Johnson, la mayoría de los sexólogos creen que todos los orgasmos son esencialmente clitoriales. Se debe hacer notar que, aunque el clítoris es el “epicentro” del orgasmo, casi todo el suelo pélvico, incluida la vagina, es bastante sensible a la estimulación.
Otra fuente rica de mitos es el tamaño del pene. Varios estudios han sugerido que el rango normal se encuentra entre 13 y 15 centímetros cuando el pene está erecto. El pene más largo verificado médicamente tenía 34 centímetros y medio. Pero los seres humanos no pueden compararse (por decirlo así) con el elefante africano, quien puede ostentar una erección de 150-180 centímetros, o las ballenas, con erecciones de 275 – 305 centímetros y 30 centímetros de diámetro. Si los lectores varones se están sintiendo un poco inferiores, no se desesperen: el pene humano más pequeño en registros médicos es menor de 25 milímetros, totalmente erecto. Al menos no eres él.
Las “desviaciones” no desviadas
Muchos psicólogos de finales del siglo XIX y principios del XX creyeron que la masturbación daba lugar a todo tipo de desordenes mentales y enfermedades físicas y debía ser parada a cualquier precio. Hoy el consenso es claro: la masturbación no tiene efectos perniciosos de ningún tipo en hombre ni mujeres, chicas o chicos. Lo que se solía llamar “auto-abuso” ahora es referido como “darse placer a sí mismo”. Solo si se vuelve compulsivo puede convertirse en un tema de preocupación.
Por supuesto, la masturbación no es para nada una desviación: aproximadamente el 60 % de los hombres y el 40 % de las mujeres dicen haberse masturbado en el pasado año. De los hombres de los 18 a los 39, el 28 % lo hacen más de una vez a la semana, el 37 % menos de una vez a la semana y el 35 % nunca. Parece que el 5 % de los hombres y el 11 % de las mujeres afirman no haberse masturbado nunca. Por otra parte, el 53 % de los hombres y el 25 % de las mujeres empiezan a masturbarse entre los 11 y los 13 años. Claramente, tampoco hay nada malo en no masturbarse. (Janus, S., and Janus, C. The Janus Report on Sexual Behavior. 1993. New York: John Wiley & Sons. Laumann, E., Gagnon, J.H., Michael, R.T., and Michaels, S. The Social Organization of Sexuality: Sexual Practices in the United States. 1994. Chicago: University of Chicago Press.)
El sexo oral es también considerado una práctica sexual normal y saludable. El sexo oral practicado a un hombre se llama felación; el realizado a una mujer es llamado cunnilingus. ¾ de los hombres y 2/3 de las mujeres reconocen que ellos disfrutan bastante del sexo oral. El 10 % de los hombres y el 18 % de las mujeres incluso dicen preferir el sexo oral que alcanzar el orgasmo durante el coito (Janus & Janus, 1993). Por otra parte, que no guste el sexo oral es también perfectamente normal y saludable.
El sexo anal es bastante menos aceptado, y por buenas razones: es doloroso para muchas mujeres, y tiende a estar asociado con un deseo de algunos hombres heterosexuales de dominar a las mujeres. El 10 % de los hombres y el 9 % de las mujeres afirman haber tenido sexo anal en el pasado año (Laumann, Gagnon, Michael, Michaels, 1994). Por otra parte, se estima que el 50 % de los hombres homosexuales practican el sexo anal como una aproximación al sexo vaginal.
La homosexualidad no es considerada una patología hoy en día. Parece que hay y siempre ha habido una proporción de población humana que se siente sexualmente atraída por parejas del mismo sexo, y que esto es más una variación innata que una cuestión de elección.
Sexo y adolescentes
A pesar de que la habilidad de alcanzar el orgasmo es un proceso neurológico presente en el nacimiento, la reproducción solo ocurre después de los preparativos hormonales que suceden tras la pubertad. Así, mientras que muchos escolares se interesan por el sexo opuesto y pueden incluso implicarse en versiones infantiles de la actividad sexual (masturbación o “jugar a los médicos”, por ejemplo), es en la adolescencia cuando la sexualidad se convierte en un tema real.
Autor: Dr. C. George Boeree. Departamento de Psicología - Universidad de Shippensburg
Texto tomado de :
lunes, 17 de marzo de 2008
EL PROCESO ADICTIVO
La adicción es un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo. Al principio, el tipo de uso que la persona hace de la sustancia o conducta, no es adictivo, pero progresivamente, el tipo de uso varía aumentando hacia la habituación primero, y luego hacia el abuso. Aun en este momento no se puede hablar de adicción, pues el abuso es un estado en el cual la persona conserva el control sobre su uso. La línea que divide al abuso de la adicción es muy fina y muchas veces inadvertida, pero lo cierto es que si la persona predispuesta se expone al uso de la sustancia o conducta de riesgo, puede pasar esa línea y convertirse en adicto.
En sus primeras fases, la adicción puede pasar inadvertida, por la levedad de los síntomas, o por la habilidad de la persona para compensar las consecuencias negativas que la adicción tiene sobre su propia vida y sus relaciones.
A lo largo de este proceso la persona pasa por diversas etapas que reflejan el agravamiento progresivo del desorden adictivo.
Diferencias entre abuso y dependencia
El abuso es una etapa previa a la dependencia, de menor gravedad, reversible, pues luego de un período de abstinencia es posible retornar al uso moderado y controlado de algunas sustancias, cuando existe para ella un nivel de uso normal, como son el alcohol y las benzodiazepinas. Para la nicotina no existe la etapa de abuso, pues al tener un potencial adictivo mayor se pasa directamente a la dependencia. Fenómenos similares parecen ocurrir con sustancias altamente adictivas, tales como la pasta basica de cocaína, con la cual luego de breves e intensos períodos de abuso se llega a la dependencia.
Existen sustancias adictivas naturales, como el café o el chocolate, la morfina y sintéticas (fabricadas por el hombre). Algunas legales (alcohol, tabaco, medicamentos) y otras ilegales que a causa de sus propiedades fisicoquímicas, interactúan con porciones del cerebro que las reconocen como propias.
Las drogas, son agentes químicos que producen cambios en el funcionamiento del cerebro, alterando el estado de ánimo y la química del mismo. Ese cambio neuro-químico se manifiesta en una alteración de los procesos cognoscitivos y de la conducta, especialmente de aquellos patrones de conducta asociados con la búsqueda y consumo de drogas. Cuando el cerebro es alterado la persona experimenta como resultado directo cambios físicos, psicológicos y de comportamiento. Estos cambios en el funcionamiento causan trastornos en las relaciones interpersonales porque estas sustancias poseen un potencial capaz de alterar el pensamiento, dañar la mente, el cuerpo, y el comportamiento afectando las relaciones, independientemente de estar usando la droga activamente o no.
Etapas del proceso adictivo
El proceso adictivo pasa por 3 etapas: Uso, Abuso y Adicción,
El uso se define como consumo experimental u ocasional que no tiene regularidad en tiempo. Quienes incurren en el uso experimental de la droga, generalmente lo hacen impulsados por la presión social del entorno o por simple curiosidad, para ver qué se siente.
Podemos decir que alguien abusa se sustancias adictivas cuando ésta pasa a acompañar los diferentes momentos de su vida, cuando se programa su presencia en ciertas circunstancias precisas, cuando se la empieza a vincular con las instancias gratas de la vida.
En ocasiones, el uso regular induce a pensar en la sustancia como una diversión ya que el organismo no manifiesta por el momento ningún efecto molesto relevante. En el cerebro, las alteraciones en el centro de la estimulación se han iniciado de modo tal que es imposible prever el instante en que se dará el paso decisivo hacia el uso adictivo de la sustancia psicoactiva.
En esta etapa, el individuo se encarga de proveerse por sí mismo la droga, que consume en general una o dos veces a la semana. Aunque todavía no siente la compulsión de consumir droga, necesita asegurarse de que la tiene, y de que tendrá acceso a ella
En la tercera etapa la persona se considera adicta cuando presenta una necesidad imperiosa de consumir una sustancia, a la que trata de conseguir al costo que sea, sin medir las posibles consecuencias negativas que pueda tener. Cualquier uso de sustancia psicoactiva se puede convertir en una adicción. Estamos en presencia de una adicción cuando ésta ejerce una influencia destructiva sobre el individuo que la padece. Debe tratarse de un hábito que entorpece la relación con el entorno social e impide el desenvolvimiento normal de la vida.
La adicción surge cuando el ciclo adquiere regularidad y se hace permanente. En el caso de las drogas, sean éstas legales o ilegales, el uso adictivo se instaura cuando la voluntad deja de dominar los actos del individuo y su objetivo primordial pasa a ser el conseguir y consumir la sustancia de la cual depende, aun cuando ese consumo no le proporcione la euforia que obtuvo en otro momento.
Este nivel adictivo se caracteriza por las modificaciones biológicas que se producen en el metabolismo, que conducen a los denominados síndromes de abstinencia y tolerancia .
A medida que los sistemas metabólicos y de neurotransmisores involucrados en los procesos catabólicos de las drogas van "acostumbrándose" a funcionar en su presencia, el sujeto siente la necesidad de consumir mayores dosis para lograr los mismos efectos anímicos que aparecían en un primer momento. Cuando esto sucede significa que el individuo ha desarrollado una capacidad fisiológica para consumir mayores cantidades, lo que es denominado tolerancia.
La tolerancia es una característica que forman parte del conjunto de efectos asociados con el consumo de drogas. Consiste en la necesidad de incrementar sucesivamente la cantidad de droga administrada para obtener el mismo efecto. La tolerancia se desarrolla después del uso frecuente de las drogas, aunque su intensidad y efecto varía dependiendo del tipo de químico. La tolerancia en las opiáceos (morfina y heroína), puede ser muy grande, llegando a requerirse concentraciones de 10 a 30 veces mayores para obtener los efectos experimentados en las etapas iniciales del consumo de la droga.
El síndrome de abstinencia es el conjunto de manifestaciones orgánicas y conductuales que se presentan cuando un individuo que ha estado consumiendo una droga, interrumpe su uso. Las neuronas tienen la capacidad de adaptarse a condiciones nuevas, en este caso, la presencia en el cerebro de una sustancia extraña que la estimula en forma sostenida. Es decir, las neuronas se han acostumbrado a recibir la droga, y al ya no obtenerla, su función se ve alterada, provocando, por una parte, una necesidad imperiosa de recibirla de nuevo, y por otra, en caso de no conseguirla, una serie de trastornos tanto físicos como emocionales.
CONCLUSIONES
La adicción es un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo, dependiendo del tipo de droga que se consuma; siendo por ejemplo menos tiempo en el caso del tabaco y la cocaína, por ser sustancias altamente adictivas; y un mayor tiempo para generar dependencia en el caso de alcohol.
Un punto importante para poder diferenciar el abuso de la dependencia; son las modificaciones biológicas que se producen en el metabolismo, que conducen a los denominados síndromes de abstinencia y tolerancia que se producen en el llamado síndrome de dependencia (CIE 10) o adicción.
Las adicciones tienen consecuencias negativas tanto en factores físicos, psicológicos y sociales.
BIBLIOGRAFÍA
Fundación de investigaciones sociales AC: La evolución del proceso adictivo. www.alcoholinformate.org.mx
Universidad Católica de Chile: Abuso y dependencia de sustancias psicoactivas escuela.med.puc.cl/publ/Boletin/Psiquiatria/AbusoDependencias.html
Fundación Bacc: El Proceso Adictivo y su Recuperación
www.fundacionbacc.com.mx
domingo, 9 de marzo de 2008
Neurotransmisores
Los neurotransmisores son las sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente a través de las sinapsis. También se encuentran en la terminal axónica de las neuronas motoras, donde estimulan las fibras musculares para contraerlas. Estas sustancias son capaces de estimular o inhibir rápida o lentamente (desde milésimas de segundo hasta horas o días).
miércoles, 5 de marzo de 2008
Plasticidad neuronal
La plasticidad neuronal es la capacidad que tiene el cerebro de modificar las rutas o conexiones neuronales antes existentes.
Veamoslo desde un punto psicológico, las funciones que realizamos se encuentran ubicadas en ciertas porciones del cerebro debido a nuestro propio condicionamiento neuronal, nuestras neuronas aprendieron debido a constantes repeticiones las rutas especificas para realizar ciertas acciones; Por lo tanto cuando ocurren algunos bloqueos en esas rutas "ya aprendidas", "ya grabadas", "ya memorizadas" es dificil forzar a nuestras neuronas a seguir rutas posibles que son alternativas para realizar la misma funcion, pero por ser rutas posibles aunque dificil no es imposible realizar nuevos condicionamientos para rutas alternativas.
Veamoslo desde un punto psicológico, las funciones que realizamos se encuentran ubicadas en ciertas porciones del cerebro debido a nuestro propio condicionamiento neuronal, nuestras neuronas aprendieron debido a constantes repeticiones las rutas especificas para realizar ciertas acciones; Por lo tanto cuando ocurren algunos bloqueos en esas rutas "ya aprendidas", "ya grabadas", "ya memorizadas" es dificil forzar a nuestras neuronas a seguir rutas posibles que son alternativas para realizar la misma funcion, pero por ser rutas posibles aunque dificil no es imposible realizar nuevos condicionamientos para rutas alternativas.
lunes, 3 de marzo de 2008
Geneticamente Modificados
La biotecnología moderna permite la generación de los organismos vivos modificados –OVMs- u organismos genéticamente modificados –OGMs-
Protocolo de cartagena sobre la seguridad de la biotecnologia:
www.cbd.int/doc/legal/cartagena-protocol-es.pdf
TRANSGEN: Construccion quimerica o gen estructural modificado
Protocolo de cartagena sobre la seguridad de la biotecnologia:
www.cbd.int/doc/legal/cartagena-protocol-es.pdf
TRANSGEN: Construccion quimerica o gen estructural modificado
domingo, 2 de marzo de 2008
Transgénicos... beneficioso o perjudicial??
Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro.
La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permiten franquear las barreras entre especies para crear seres vivos que no existían en la naturaleza.
El peligro potencial de estos cultivos es la contaminación genética que pueda ocurrir; por ejemplo el Perú que es el centro de origen de la papa (teniendo también la mayor biodiversidad de esta), corre el riesgo de contaminar los cultivos nativos de papa en caso de que el cultivo de los transgénicos no fuera del todo controlado, tomemos en cuenta ahora que un control del 100% es casi imposible de realizar tenemos que este riesgo de contaminación genética a causa de los trangénicos es bastante alto y peligroso.
ahora otro punto bastante cuestionado son las consecuencias de la salud del consumidor del transgénico, ¿cual es la consecuencia de consumir estos transgenicos?, la respuesta aun no esta dicha, las investigaciones en cuanto al caso aun no están claras, y las pocas investigaciones que se han hecho no llegan a nada concluyente... ¿podrían a largo plazo ser peligrosas al consumo?...
pero por otro lado no podemos dejar de lado las ventajas que traen consigo los transgenicos.. la modificación genética de alimentos y animales para que traigan consigo no solo un incremento de sustancias alimenticias importantes sino también genes que los hagan resistentes a las plagas evitando asi la necesidad de utilizar insecticidas u otros toxicos.
El principal problema en la actualidad es que los transgenicos no estan siendo bien utilizados, poner en riesgo cultivos nativos, monopolizar los transgenicos resistentes, etc.. son varios ejemplos de la mala utilizacion de la esta tecnologia; que deberia más que perjudicarnos ser una herramienta de avance.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)