lunes, 17 de marzo de 2008

EL PROCESO ADICTIVO

La adicción es un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo. Al principio, el tipo de uso que la persona hace de la sustancia o conducta, no es adictivo, pero progresivamente, el tipo de uso varía aumentando hacia la habituación primero, y luego hacia el abuso. Aun en este momento no se puede hablar de adicción, pues el abuso es un estado en el cual la persona conserva el control sobre su uso. La línea que divide al abuso de la adicción es muy fina y muchas veces inadvertida, pero lo cierto es que si la persona predispuesta se expone al uso de la sustancia o conducta de riesgo, puede pasar esa línea y convertirse en adicto.

En sus primeras fases, la adicción puede pasar inadvertida, por la levedad de los síntomas, o por la habilidad de la persona para compensar las consecuencias negativas que la adicción tiene sobre su propia vida y sus relaciones.

A lo largo de este proceso la persona pasa por diversas etapas que reflejan el agravamiento progresivo del desorden adictivo.

Diferencias entre abuso y dependencia

El abuso es una etapa previa a la dependencia, de menor gravedad, reversible, pues luego de un período de abstinencia es posible retornar al uso moderado y controlado de algunas sustancias, cuando existe para ella un nivel de uso normal, como son el alcohol y las benzodiazepinas. Para la nicotina no existe la etapa de abuso, pues al tener un potencial adictivo mayor se pasa directamente a la dependencia. Fenómenos similares parecen ocurrir con sustancias altamente adictivas, tales como la pasta basica de cocaína, con la cual luego de breves e intensos períodos de abuso se llega a la dependencia.

Existen sustancias adictivas naturales, como el café o el chocolate, la morfina y sintéticas (fabricadas por el hombre). Algunas legales (alcohol, tabaco, medicamentos) y otras ilegales que a causa de sus propiedades fisicoquímicas, interactúan con porciones del cerebro que las reconocen como propias.

Las drogas, son agentes químicos que producen cambios en el funcionamiento del cerebro, alterando el estado de ánimo y la química del mismo. Ese cambio neuro-químico se manifiesta en una alteración de los procesos cognoscitivos y de la conducta, especialmente de aquellos patrones de conducta asociados con la búsqueda y consumo de drogas. Cuando el cerebro es alterado la persona experimenta como resultado directo cambios físicos, psicológicos y de comportamiento. Estos cambios en el funcionamiento causan trastornos en las relaciones interpersonales porque estas sustancias poseen un potencial capaz de alterar el pensamiento, dañar la mente, el cuerpo, y el comportamiento afectando las relaciones, independientemente de estar usando la droga activamente o no.

Etapas del proceso adictivo

El proceso adictivo pasa por 3 etapas: Uso, Abuso y Adicción,

El uso se define como consumo experimental u ocasional que no tiene regularidad en tiempo. Quienes incurren en el uso experimental de la droga, generalmente lo hacen impulsados por la presión social del entorno o por simple curiosidad, para ver qué se siente.

Podemos decir que alguien abusa se sustancias adictivas cuando ésta pasa a acompañar los diferentes momentos de su vida, cuando se programa su presencia en ciertas circunstancias precisas, cuando se la empieza a vincular con las instancias gratas de la vida.

En ocasiones, el uso regular induce a pensar en la sustancia como una diversión ya que el organismo no manifiesta por el momento ningún efecto molesto relevante. En el cerebro, las alteraciones en el centro de la estimulación se han iniciado de modo tal que es imposible prever el instante en que se dará el paso decisivo hacia el uso adictivo de la sustancia psicoactiva.
En esta etapa, el individuo se encarga de proveerse por sí mismo la droga, que consume en general una o dos veces a la semana. Aunque todavía no siente la compulsión de consumir droga, necesita asegurarse de que la tiene, y de que tendrá acceso a ella

En la tercera etapa la persona se considera adicta cuando presenta una necesidad imperiosa de consumir una sustancia, a la que trata de conseguir al costo que sea, sin medir las posibles consecuencias negativas que pueda tener. Cualquier uso de sustancia psicoactiva se puede convertir en una adicción. Estamos en presencia de una adicción cuando ésta ejerce una influencia destructiva sobre el individuo que la padece. Debe tratarse de un hábito que entorpece la relación con el entorno social e impide el desenvolvimiento normal de la vida.

La adicción surge cuando el ciclo adquiere regularidad y se hace permanente. En el caso de las drogas, sean éstas legales o ilegales, el uso adictivo se instaura cuando la voluntad deja de dominar los actos del individuo y su objetivo primordial pasa a ser el conseguir y consumir la sustancia de la cual depende, aun cuando ese consumo no le proporcione la euforia que obtuvo en otro momento.

Este nivel adictivo se caracteriza por las modificaciones biológicas que se producen en el metabolismo, que conducen a los denominados síndromes de abstinencia y tolerancia .

A medida que los sistemas metabólicos y de neurotransmisores involucrados en los procesos catabólicos de las drogas van "acostumbrándose" a funcionar en su presencia, el sujeto siente la necesidad de consumir mayores dosis para lograr los mismos efectos anímicos que aparecían en un primer momento. Cuando esto sucede significa que el individuo ha desarrollado una capacidad fisiológica para consumir mayores cantidades, lo que es denominado tolerancia.

La tolerancia es una característica que forman parte del conjunto de efectos asociados con el consumo de drogas. Consiste en la necesidad de incrementar sucesivamente la cantidad de droga administrada para obtener el mismo efecto. La tolerancia se desarrolla después del uso frecuente de las drogas, aunque su intensidad y efecto varía dependiendo del tipo de químico. La tolerancia en las opiáceos (morfina y heroína), puede ser muy grande, llegando a requerirse concentraciones de 10 a 30 veces mayores para obtener los efectos experimentados en las etapas iniciales del consumo de la droga.

El síndrome de abstinencia es el conjunto de manifestaciones orgánicas y conductuales que se presentan cuando un individuo que ha estado consumiendo una droga, interrumpe su uso. Las neuronas tienen la capacidad de adaptarse a condiciones nuevas, en este caso, la presencia en el cerebro de una sustancia extraña que la estimula en forma sostenida. Es decir, las neuronas se han acostumbrado a recibir la droga, y al ya no obtenerla, su función se ve alterada, provocando, por una parte, una necesidad imperiosa de recibirla de nuevo, y por otra, en caso de no conseguirla, una serie de trastornos tanto físicos como emocionales.


CONCLUSIONES

La adicción es un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo, dependiendo del tipo de droga que se consuma; siendo por ejemplo menos tiempo en el caso del tabaco y la cocaína, por ser sustancias altamente adictivas; y un mayor tiempo para generar dependencia en el caso de alcohol.


Un punto importante para poder diferenciar el abuso de la dependencia; son las modificaciones biológicas que se producen en el metabolismo, que conducen a los denominados síndromes de abstinencia y tolerancia que se producen en el llamado síndrome de dependencia (CIE 10) o adicción.


Las adicciones tienen consecuencias negativas tanto en factores físicos, psicológicos y sociales.



BIBLIOGRAFÍA


Fundación de investigaciones sociales AC: La evolución del proceso adictivo. www.alcoholinformate.org.mx

Universidad Católica de Chile: Abuso y dependencia de sustancias psicoactivas escuela.med.puc.cl/publ/Boletin/Psiquiatria/AbusoDependencias.html

Fundación Bacc: El Proceso Adictivo y su Recuperación
www.fundacionbacc.com.mx

domingo, 9 de marzo de 2008

Neurotransmisores

Los neurotransmisores son las sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente a través de las sinapsis. También se encuentran en la terminal axónica de las neuronas motoras, donde estimulan las fibras musculares para contraerlas. Estas sustancias son capaces de estimular o inhibir rápida o lentamente (desde milésimas de segundo hasta horas o días).

miércoles, 5 de marzo de 2008

Plasticidad neuronal

La plasticidad neuronal es la capacidad que tiene el cerebro de modificar las rutas o conexiones neuronales antes existentes.

Veamoslo desde un punto psicológico, las funciones que realizamos se encuentran ubicadas en ciertas porciones del cerebro debido a nuestro propio condicionamiento neuronal, nuestras neuronas aprendieron debido a constantes repeticiones las rutas especificas para realizar ciertas acciones; Por lo tanto cuando ocurren algunos bloqueos en esas rutas "ya aprendidas", "ya grabadas", "ya memorizadas" es dificil forzar a nuestras neuronas a seguir rutas posibles que son alternativas para realizar la misma funcion, pero por ser rutas posibles aunque dificil no es imposible realizar nuevos condicionamientos para rutas alternativas.

lunes, 3 de marzo de 2008

Geneticamente Modificados

La biotecnología moderna permite la generación de los organismos vivos modificados –OVMs- u organismos genéticamente modificados –OGMs-

Protocolo de cartagena sobre la seguridad de la biotecnologia:

www.cbd.int/doc/legal/cartagena-protocol-es.pdf


TRANSGEN: Construccion quimerica o gen estructural modificado

domingo, 2 de marzo de 2008

Transgénicos... beneficioso o perjudicial??

Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro.
La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permiten franquear las barreras entre especies para crear seres vivos que no existían en la naturaleza.
El peligro potencial de estos cultivos es la contaminación genética que pueda ocurrir; por ejemplo el Perú que es el centro de origen de la papa (teniendo también la mayor biodiversidad de esta), corre el riesgo de contaminar los cultivos nativos de papa en caso de que el cultivo de los transgénicos no fuera del todo controlado, tomemos en cuenta ahora que un control del 100% es casi imposible de realizar tenemos que este riesgo de contaminación genética a causa de los trangénicos es bastante alto y peligroso.
ahora otro punto bastante cuestionado son las consecuencias de la salud del consumidor del transgénico, ¿cual es la consecuencia de consumir estos transgenicos?, la respuesta aun no esta dicha, las investigaciones en cuanto al caso aun no están claras, y las pocas investigaciones que se han hecho no llegan a nada concluyente... ¿podrían a largo plazo ser peligrosas al consumo?...
pero por otro lado no podemos dejar de lado las ventajas que traen consigo los transgenicos.. la modificación genética de alimentos y animales para que traigan consigo no solo un incremento de sustancias alimenticias importantes sino también genes que los hagan resistentes a las plagas evitando asi la necesidad de utilizar insecticidas u otros toxicos.
El principal problema en la actualidad es que los transgenicos no estan siendo bien utilizados, poner en riesgo cultivos nativos, monopolizar los transgenicos resistentes, etc.. son varios ejemplos de la mala utilizacion de la esta tecnologia; que deberia más que perjudicarnos ser una herramienta de avance.

jueves, 28 de febrero de 2008

La relación Psicología – Biología

Artículo de Jesús Gómez Bujedo (alias Pasabaporaquí)

Este post ha surgido como parte de una discusión que se inició en el interesante artículo de Gilgamesh “Neutralizando al homúnculo”.

En él, después de pasar por muchos temas, uno de los que generó más controversia fue el de la relación entre Biología y Psicología que se propone en el Análisis del Comportamiento. Desde mi punto de vista, sin embargo, esta misma reflexión se puede extender a toda la Psicología como ciencia. Las preguntas, en definitiva, serían ¿Cómo puede o debe relacionarse la ciencia psicológica con la Biología? ¿Deben ser dos ciencias independientes o por el contrario todos los conocimientos psicológicos deber ser explicados en términos biológicos para que tengan sentido? ¿Hay algún término medio?

Para comenzar, me voy a apoyar en la explicación sobre los Niveles de Análisis en ciencia que aparece en el capítulo introductorio del manual “Procesos Psicológicos Básicos: Un análisis Funcional” (2005).
“Un aspecto del conocimiento científico es que está parcelado. La misma realidad puede ser estudiada desde diferentes perspectivas, que se corresponden con lo que llamamos distintos niveles de análisis (física, química, biología, psicología, sociología, etc.). Cada ciencia se encarga de analizar distintas dimensiones de la materia, definiendo su objeto de estudio particular, sin que eso signifique excluir los demás. Por ejemplo, la materia que estudia el químico es la misma que la que estudia el físico; la diferencia está en las distintas propiedades a las que atienden: los químicos (entre otras cosas) investigan las leyes que rigen las distintas combinaciones de los elementos y sus propiedades resultantes; los físicos, por su parte, se interesan (entre otras cosas) en las propiedades fundamentales de la materia.

En general, el que un determinado fenómeno lo estudiemos al nivel de la física, la química, la biología, la Psicología o la sociología dependerá de qué nivel sea el que nos proporcione una mejor capacidad de explicación, predicción y control con un mínimo esfuerzo (criterio pragmático). Aunque resulte evidente que las personas están compuestas en última instancia por partículas elementales, está claro que sería imposible explicar, predecir y controlar su conducta teniendo en cuenta el comportamiento de cada una de ellas. Para evitar este colosal (imposible) ejercicio describimos y predecimos su conducta en función de las variables disponibles en el nivel de la Psicología, que nos proporciona otro tipo de relaciones funcionales entre eventos más acordes con nuestras posibilidades de control efectivo de las variables y nuestra capacidad de detección de la causalidad.

En la práctica, esta discontinuidad entre ciencias está muy matizada, ya que existen disciplinas intermedias que se encargan de hacer de puente entre unas ciencias y otras. Éste es el caso de la química-física, de la bioquímica, la psicofisiología o la psicología social. Incluso dentro de las ciencias existen especialidades con objetos de estudio propios. Por ejemplo, dentro de la biología se puede tomar el gen, la célula, el individuo o la población como unidad de análisis, según convenga a nuestros propósitos.”


Lo que voy a defender aquí, por lo tanto, es que la Psicología puede y debe tener su propio nivel de análisis como ciencia, aunque pueda y deba relacionarse con la biología (y hacia arriba con la sociología).

La Psicología científica parte de que todos los seres vivos somos organismos descendientes de un antepasado común que han evolucionado mediante el proceso de la selección natural (fundamentalmente). Nuestras características morfológicas así como nuestros mecanismos de aprendizaje son el producto de esta evolución. La biología es la base de la Psicología y nos ancla al resto de las ciencias naturales. Parafraseando a Dobzansky, se puede decir que “nada tiene sentido en Psicología si no es a la luz de la evolución”. Saber que los principios de orden superior están firmemente explicados por el nivel inferior es un tipo de reduccionismo sano que nos permite hacer ciencia con los pies en el suelo.
Pero igual que los biólogos que estudian poblaciones de organismos no tienen por qué incluir la bioquímica de los genes en las explicaciones de sus estudios (aunque puedan hacerlo), los psicólogos “a secas” no tenemos por qué incluir necesariamente explicaciones fisiológicas en nuestras teorías, aunque sepamos que existen y otros se dediquen a establecerlas.
Y esto al menos por dos motivos:

Primero, porque siguiendo este principio de niveles de análisis, no es necesario.
La ciencia se basa en descubrir regularidades entre eventos, y luego en describir leyes generales que abarquen un conjunto de regularidades (como por ejemplo la física de Newton o la de Einstein). Cuando identificamos esos eventos, los científicos estamos haciendo una abstracción, es decir, fijándonos en unas propiedades de los hechos y no en otras (Ej. como cuando los físicos utilizan la masa para predecir la velocidad de un objeto en caída libre). Los conceptos primitivos de cada ciencia son los que mejor permiten explicar, predecir y controlar en ese nivel. Que escojamos un nivel no significa que neguemos los demás, sino que nos fijamos en unas propiedades concretas que nos sirven para entender mejor las relaciones entre las variables que nos interesa conocer.
En Biología, por ejemplo, podríamos describir un gen en términos de sus características químicas, secuenciando todos los nucleótidos que lo componen y determinando su proporción de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, etc.; esto nos proporciona información interesante, pero no toda la que le interesa a un genetista. Por ejemplo, no dice nada sobre la distribución de ese gen en una población, o de las estructuras fisiológicas con las que se relaciona y de las condiciones en las que ha evolucionado. Para eso es necesario poner en relación otro tipo de variables más molares que las de la química, que son las que identifican los biólogos como sus primitivos (Ej. alelo, presión de selección, etc.)
Si nos movemos hacia la Psicología, las variables que nos interesan de los sujetos son mucho más molares que en Biología. La Psicología se centra más en problemas del tipo ¿por qué el sujeto escogió A y no B? o ¿Cómo hago para que esta persona deje de tener pensamientos obsesivos?, y esos comportamientos correlacionan con determinados eventos ambientales también más molares que nos permiten explicar, predecir y controlar el comportamiento en nuestros distintos ámbitos de aplicación. Por supuesto, todas estas relaciones necesitan un sustrato biológico en el que darse, pero no todas pueden ser descritas en el nivel puramente biológico. Los términos primitivos que cobran sentido al definirlos en el nivel psicológico no tienen por qué tenerlo en el biológico.
Además, la explicación en un nivel es posible con relativa independencia de los niveles inferiores.

Tomemos como ejemplo lo que pasó con la teoría de la evolución. El mecanismo de la selección natural se descubrió antes que el gen; y sin embargo Darwin y otros biólogos consiguieron realizar muchos descubrimientos en ese nivel, como por ejemplo la manera en que afecta el aumento de la variabilidad genética o el aumento de la presión de selección en una población, cómo influyen el aislamiento geográfico en la especiación, o la selección en relación al sexo, etc. Las leyes de la selección natural funcionan incluso sin que sepamos cómo funcionan los genes. Si en lugar de 20 aminoácidos el lenguaje de las proteínas tuviera 50, los mecanismos anteriores funcionarían igual.
De la misma manera, si nos situamos de nuevo en la Psicología, los fenómenos de condicionamiento que descubrió Pavlov (condicionamiento de primer y segundo orden, extinción, ensombrecimiento, etc.) funcionan independientemente de cómo esté construido su sustrato neural. Y esto es así porque, como en el caso de la biología, fue su función lo que nos ha dado ésos diseños, que podrían haber sido otros perfectamente. Por ejemplo, podemos imaginar lo que ocurriría si la adrenalina fuese un neurotransmisor inhibidor y el GABA fuese excitador (al contrario de lo que ocurre en realidad). Eso no afectaría en lo sustancial al resultado de las presiones de selección que hacen que seamos capaces de aprender por condicionamiento clásico, ni a los valores paramétricos de este proceso (por ejemplo, que se tarde menos en aprender el condicionamiento aversivo que el apetitivo).

Por supuesto, afirmar todo lo anterior no es lo mismo que afirmar que la biología no pueda aportar conocimientos valiosos a la Psicología. Los psicólogos debemos estar formados en ese campo y nos puede ser útil para hacer mejores teorías e intervenciones. Se puede pensar que los conocimientos psicológicos están anclados en la Biología (como los biológicos en la Química y la Física) y a la vez defender que se puede hacer ciencia al nivel de la Psicología.

Por otra parte, la función de los psicólogos no es sólo la básica, sino que también tenemos que ofrecer una tecnología aplicada que sea útil a la sociedad. Y eso me lleva al segundo motivo para que los psicólogos podamos formular nuestras hipótesis en un plano no biológico: incluir variables biológicas en las explicaciones psicológicas no siempre es útil.
Los psicólogos no podemos manipular directamente el sistema nervioso por restricciones tanto éticas como prácticas. Puede que haya cada vez más situaciones en las que otros profesionales (médicos, psicobiólogos, etc.) puedan hacerlo, por ejemplo con drogas o cirugía cerebral. Pero al margen de las consideraciones éticas sobre ésas técnicas, hay una cuestión técnica de peso, y es que la mayoría de las intervenciones psicológicas se sustentan en modificar el ambiente porque es la forma más práctica de conseguir un cambio en el comportamiento. Eso no significa que no haya campos de aplicación concreta, como algunas intervenciones de la Psicología clínica, donde la actuación interdisciplinaria sea más que común y muy positiva.
Pero esas situaciones, sin quitarles importancia, no son toda la Psicología y ni siquiera la mayor parte. Hay muchos escenarios en los que una intervención biológica / fisiológica, incluso si fuera posible y aceptada está aún tan lejana o se ve tan improbable que no es razonable esperarla. Se requiere una actuación en el nivel que por ahora dominamos. Me estoy refiriendo, por ejemplo a la educación, la intervención psicosocial, la ergonomía, la Psicología de los recursos humanos, etc.
Para todos estos campos (incluyendo la clínica) lo que se necesita es una buena teoría sobre cómo se debe organizar el ambiente para, por ejemplo, cambiar comportamientos inadaptados, potenciar el aprendizaje de las ciencias, diseñar entornos más favorables para la interacción humana, mejorar las condiciones laborales de los trabajadores o intervenir en las relaciones de pareja.
Por ejemplo, si lo que deseamos es planificar un buen programa didáctico para el aprendizaje de las matemáticas universitarias, o mejorar las comunicaciones internas de una empresa, necesitaremos conocer las variables que están actuando en el nivel psicológico para poder diseñar nuestra intervención.
Los biólogos, neurólogos, neuropsicólogos, psicobiólogos, etc. ya se están encargando de hacer un puente entre lo biológico y lo psicológico, lo cual es muy necesario y legítimo. Pero sigue haciendo falta una buena teoría psicológica que se sustente en la biología pero que no dependa de ella para explicar e intervenir.
Hace falta que haya profesionales dedicados a estudiar las relaciones entre el ambiente y el comportamiento, primero porque también es un área de investigación por derecho propio, y segundo, porque está claro que es de utilidad social. Alguien debería hacerlo, y creo que los psicólogos (y las psicólogas, que son mayoría) somos los más indicados.

Por supuesto, esto lleva inmediatamente a otra pregunta: ¿Cómo debe ser esa ciencia que relacione variables ambientales con el comportamiento? Pero eso daría para otro post...

El sistema límbico


El sistema límbico está compuesto por un conjunto de estructuras cuya función está relacionada con las respuestas emocionales, el aprendizaje y la memoria.


Nuestra personalidad, nuestros recuerdos y en definitiva el hecho de ser como somos, depende en gran medida del sistema límbico.


Los componentes de este sistema son:



  • Amígdala

  • Tálamo

  • Hipotálamo

  • Hipófisis

  • Hipocampo

  • El área septal (compuesta por el fórnix, cuerpo calloso y fibras de asociación)

  • La corteza orbitofrontal

  • La circunvolución del cíngulo.

Flexibilidad neuronal


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